#SeguimosEnMarcha

Por el Agua, la Madre Tierra, el Territorio y la Vida

Mujeres y hombres de todos los territorios de Guatemala nos hemos movilizado y mantenido en plantón frente a la sede del Congreso durante tres días, para articular y fortalecer nuestras luchas, después de la realización de la Marcha por el Agua, del 11 al 22 de abril.

Así como nuestras abuelas y abuelos defendieron el territorio y resistieron la invasión europea y en conmemoración a esas luchas, durante estas jornadas promovimos, junto con Autoridades Ancestrales de los Pueblos Ixil, Kaqchikel, Q´eqchi´ y Ch´orti´, cuatro acciones constitucionales de amparo para defender nuestros territorios y recuperar tierras despojadas durante más de cinco siglos por empresarios y municipalidades.

Le damos continuidad a la Marcha por el Agua, la Madre Tierra, el Territorio y la Vida, con la entrega del Informe de la Comisión Interparlamentaria del Congreso de la República, que constató la existencia de desvío y bloqueo de ríos en todo el país, así como de la apropiación ilegal por parte de empresarios de fuentes de agua.

Nos movilizamos hacia el Ministerio Público para exigir respuestas a las demandas de Comunidades en Defensa de la Vida y la Naturaleza de Sayaxche, Petén, que solicitan el traslado a un Tribunal de Mayor Riesgo del caso por el asesinato de Rigoberto Lima Choc y el ecocidio en Río La Pasión, ante la inoperancia del sistema de justicia y su cooptación por los poderes económicos.

Intercambiamos experiencias de resistencias provenientes de Izabal, Livingston, Quesada, San Carlos Alzatate, Xalapán, La Puya, Huehuetenango, San Marcos, Río La Pasión, Río Madre Vieja, Champerico, Coatepeque, Retalhuleu, San Juan Atitán, Barillas, Piedra Parada, Colomba Costa Cuca, San Juan Sacatepéquez, y muchas otras. Cada una de estas resistencias fortalece y complementa nuestras formas de organización, construidas desde la diversidad de actores y experiencias y evidencian el crecimiento de nuestras luchas, así como la incapacidad del modelo económico, político y social de dar respuestas efectivas a nuestras demandas.

Constatamos con preocupación durante estos tres días:

  1. Que el Estado guatemalteco y sus instituciones continúan actuando en contra de los intereses de las mayorías. Durante la realización de las movilizaciones y en coincidencia con la fecha que inició la invasión contra nuestros pueblos, se instaló -a iniciativa del Ministerio de Trabajo y Previsión Social- el diálogo nacional para la reglamentación de las consultas comunitarias, favorable a las empresas y contra la voluntad de los pueblos.
  2. La deslegitimación y los ataques contra las reformas constitucionales en materia de justicia, en particular contra el pluralismo jurídico, utilizando el reconocimiento constitucional de las formas de hacer justicia para confundir, meter miedo y hacer fracasar las reformas. Esta deslegitimación proviene tanto de sectores políticos como empresariales interesados en mantener una organización centralista y excluyente del Estado.
  3. La falta de respuesta del Estado a demandas históricas planteadas por las organizaciones, tales como las demandas de ampliación del presupuesto para vivienda. No existe un compromiso serio por parte del Estado para resolver el problema de la vivienda, tal y como denunciaron organizaciones y comunidades el 13 de octubre, durante la conmemoración del Día del Hábitat.
  4. El rechazo por el Congreso de las reformas al Decreto 55-2010, Ley de Extinción de Dominio, para que bienes inmuebles incautados por actividades ilícitas y que cuentan con vocación agropecuaria, ganadera, forestal e hidrobiológica, se otorguen a comunidades rurales e indígenas vía Fondo de Tierras.
  5. La continuación de la persecución y criminalización a líderes y dirigentes, para anular el trabajo de quienes, desde las comunidades y otros espacios, están comprometidos con las luchas a favor de las comunidades y los pueblos.

En la conclusión de estos tres días de movilización, retomamos los objetivos planteados durante la Marcha por el Agua, la Madre Tierra, el Territorio y la Vida, demandando transformaciones en el corto y mediano plazo, vinculadas a un proceso constituyente de carácter plurinacional, popular y multisectorial, que se basa en el ejercicio del poder de los pueblos, las comunidades, los movimientos sociales y las organizaciones, alrededor de la defensa, el cuidado y reproducción del agua, la tierra, la madre naturaleza, el territorio y la vida.

Exigimos, con carácter inmediato:

  1. La respuesta inmediata a las demandas de la Marcha por el Agua: persecución penal de oficio contra empresas acusadas de bloqueo, apropiación, contaminación y robo de aguas; investigación pronta de las denuncias ya realizadas por comunidades; modificación del Código Penal en lo concerniente al delito ambiental; ampliación de la investigación y el informe que el Ministerio de Ambiente presentó a la ASP.
  2. El fin de la criminalización y persecución a dirigentes.
  3. La aprobación de una agenda legislativa urgente de reformas para la democratización profunda del Estado. Entre otras: Desarrollo Rural Integral, Medios de Comunicación Comunitaria, Juventud, Extinción de Dominio, reformas profundas al sector justicia y reconocimiento constitucional de las formas de hacer justicia de los pueblos indígenas, reformas de segunda generación a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, ampliación del presupuesto del Estado para inversión social.
  4. Qué el Congreso de la República apoye resueltamente los Principios Rectores sobre el agua que se han trabajado conjuntamente con la Comisión Extraordinaria de Recursos Hídricos del Congreso de la República, la Universidad de San Carlos de Guatemala con el acompañamiento del G-4 (que además de la USAC incluye a la PDH, la Iglesia Católica y la Alianza Evangélica) y la Asamblea Social y Popular, y permita el tiempo necesario para poder concluir la propuesta de Consenso Nacional de la Ley del Sistema Nacional del Agua en Guatemala, que se ha trabajado con las representaciones antes mencionadas, a fin de contar con una legislación fruto de un proceso donde han tenido oportunidad de expresarse los distintos sectores preocupados por la conflictividad, gobernanza y normatividad en torno al sistema del agua.
  5. Con carácter general, exigimos que todas las leyes y acciones institucionales se construyan y orienten bajo el principio del bien común y que la discusión y aprobación de estas leyes se dé con diálogo abierto.
  6. El reconocimiento del carácter vinculante de las consultas comunitarias, realizadas a partir de las formas propias de participación y toma de decisión de las comunidades.

A 524 años de Resistencia Indígena, Negra y Popular frente a la invasión, el genocidio y el despojo. A 72 años de la celebración del inicio de la Revolución Democrática. Tras 20 años de la firma de los Acuerdos de Paz. En la víspera de la celebración de día Internacional de las Mujeres Rurales que reconoce el papel central de las mujeres en el cuidado y reproducción del agua y de la vida, llamamos a fortalecer, profundizar y articular nuestras resistencias y la defensa de nuestros territorios contra el modelo extractivista, de monocultivos y megaproyectos que se apropia del agua y la Vida; a impulsar y acompañar luchas sociales contra la corrupción, por la democratización de la universidad, de estudiantes, maestros democráticos, comerciantes, pescadores, mujeres rurales, pobladores urbanos y otros sectores, articulando fuerzas desde nuestras identidades y formas de acción diversas.

Nunca nos hemos detenido y cada vez somos más.

#SeguimosEnMarcha por el Agua, la Madre Tierra, el Territorio y la Vida

Iximulew, Guatemala, Waqib’ Aj, 14 de octubre de 2016