El mejor homenaje a los mártires es continuar su lucha

  Fotografía: Waqib´ Kej

El mejor homenaje a los mártires es continuar su lucha. Treinta y siete años después de la masacre de la embajada de España, se multiplican las movilizaciones por la construcción de un Estado al servicio del bien común, no de los poderosos,  en una sociedad que priorice el cuidado de la vida en vez del beneficio y el negocio de unos pocos.

Hoy, campesinos, pueblos indígenas, movimiento de mujeres y feminista, estudiantes, sindicatos, colectivos urbanos, desafían el Estado finquero y el poder económico de empresas nacionales y transnacionales, al igual que lo hicieron las y los masacrados por fuerzas de seguridad de la dictadura militar.

Las movilizaciones por el agua, el ejercicio del derecho de decisión, la defensa del territorio frente a proyectos extractivos, la recuperación del carácter público y  comprometido con el pueblo de la Universidad de San Carlos, la exigencia de una sociedad libre de violencia, el cuidado de la vida en contraposición a un modelo económico que destruye la Madre Tierra y genera empobrecimiento, son  en 2017 motivos de disputa permanente.

Quienes ocuparon la Embajada de España en 1980 se movilizaban por la justicia y el pleno respeto de los derechos de todas y todos.  Su acción todavía nos transmite dignidad y entereza, así como una lección fundamental: para construir el Estado Plurinacional, Popular y Multisectorial que concrete el Buen Vivir y Buen Convivir de personas, naturaleza y todos los seres vivos, necesitamos la articulación y esfuerzo conjunto de todos los sectores sociales.