Desalojos, criminalización de organizaciones y dirigentes sociales, encarcelamientos. La represión y la violencia sostienen el modelo de despojo, de forma estructural y con carácter histórico. Sin embargo, en las últimas semanas arrecia la persecución política y la violencia contra comunidades, como evidencian las gráficas insertas en este texto.

La organización y la articulación social, la solidaridad entre pueblos, comunidades y sectores, es nuestra mejor arma para enfrentar este embate.