Prácticas ancestrales de Terapeutas y Comadronas Mayas, desde la salud integral para el Buen Vivir

Sistematización realizada por Asociación de Servicios Comunitarios en Salud, ASECSA

Terapeutas y comadronas mayas, de diversas especialidades, han sido el pilar fundamental de la salud integral comunitaria, especialmente en las poblaciones mayas. Su existencia se remonta a miles de años, sobreviviendo a los más de cinco siglos de invasión y destrucción colonial.

¿Cómo han sobrevivido estos saberes? a través del traslado de generación en generación, protegidos por la fuerza de la cosmovisión maya, en cuyos principios se determina que los seres humanos vienen destinados para cumplir diversas formas de servicio a sus semejantes, como parte del tejido de la vida, donde todas y todos nos necesitamos mutuamente para existir en un entorno más grande que nos abraza. Este pensamiento que puede encontrarse en la memoria oral de terapeutas y comadronas y de personas indígenas que han resistido a la imposición de la ideología colonial, tiene una conexión directa con lo plasmado en textos indígenas que han sobrevivido a la destrucción colonial, como el Popol Wuj.

Los conocimientos y prácticas ancestrales de terapeutas y comadronas para la salud integral comunitaria, coinciden con los principios del Buen Vivir, o Utzilaj K`aslemal`, por lo tanto, documentarlos implica rescatar elementos de estos conocimientos milenarios, tanto como un mecanismo para evitar que desaparezcan en medio de la persecución del sistema oficial, colonial, patriarcal y capitalista, como también para que estos sean conocidos y respetados como parte de los saberes que sustentan la vida de los Pueblos Indígenas.

Uno de los temores tanto de comadronas como de terapeutas, es que sus conocimientos, al ser documentados y publicados, sean al mismo tiempo despojados y mercantilizados en la lógica capitalista colonial. Ha ocurrido con innumerables pueblos, que sus saberes son perseguidos e irrespetados mientras son practicados por sus habitantes, pero cuando el sistema dominante y sus agentes los apropian, estos elevan su valor y regresan a la población bajo la lógica del mercado, por ejemplo, al ser patentados. La insistencia de comadronas y terapeutas, es la defensa de estos saberes, no como legados que pertenezcan individualmente a ellas y  ellos, sino como conocimientos protegidos en la lógica colectiva y comunitaria. En este sentido, la documentación de tales conocimientos podría estimular su aprecio, resguardo y promoción.