En medio de demandas por garantizar una vida digna se celebró el Día Internacional de la Juventud.

En Guatemala como en la mayoría de países de Latinoamérica y el mundo, las y los jóvenes enfrentan grandes retos para acceder a un trabajo digno, educación de calidad y seguridad para ellos y su entorno. 

Otro de los grandes retos que deben enfrentar en su día a día, es la criminalización y estigmatización por su diversidad, en el vestir, hablar y actuar. Sumado a ello, las y los jóvenes indígenas deben luchar contra la discriminación y el racismo estructural, que es fácilmente evidente en las redes sociales.

Pese a esto, el gobierno central y las instituciones encargadas de garantizar los derechos individuales y colectivos de las juventudes, no cuentan con programas y políticas públicas que les permitan un desarrollo pleno. Por su parte, el Congreso de la República tiene entrampada desde el 2008, la iniciativa 3896, Ley Nacional de la Juventud.

Sin embargo, hay que resaltar que espacios organizativos como la Asociación de Estudiantes Universitarios, Oliverio Castañeda de León, quienes han retomado su papel histórico en la lucha social, van posicionándose como un referente a nivel nacional.

Otro espacio significativo es la Red de Comunicadoras Indígenas Jun Na´oj, quienes además de cumplir una labor social a través de la comunicación comunitaria, está integrada por mujeres jóvenes, que con su voz posicionan las demandas de las mujeres. 

Éstos son algunos ejemplos que han compartido a través de la Asamblea Social y Popular, ASP, su voz, sus sueños y sus demandas.  A nivel comunitario, las organizaciones que integran la ASP están integradas por las juventudes, quienes con sus propuestas y acción, defienden sus territorios de proyectos extractivistas y luchan por una vida digna.