Comunidades afectadas por la Minera San Rafael y otros proyectos extractivos denuncian contaminación y destrucción del medio ambiente, así como daños a la salud y condiciones de vida. La denuncia se realiza en el marco de la Asamblea Territorial Región Oriente, de la Asamblea Social y Popular,  que se reúne los días 2 y 3 de octubre en Casillas, Santa Rosa.

Mujeres, hombres y niños participantes en la Asamblea relatan que la actividad de Minera San Rafael provoca ruido, polvo, destrucción de casas (por explosiones y temblores) y escasez de agua, entre otros problemas. La empresa aprovecha la situación de pobreza de la mayoría de la población para ofrecer empleos a algunos pobladores, enfrentándolos al resto.

A pesar de que el proyecto minero está suspendido por violación del derecho de consulta, la empresa continúa operando: saca material e introduce combustible vía helicóptero, con riesgo para la salud de la población. Las denuncias efectuadas por las comunidades ante el Ministerio Público no prosperan.

En la Asamblea Territorial participan representantes de municipios y departamentos de Jalapa, Santa Rosa, Chiquimula y Jutiapa. Las comunidades se organizan cada vez más, haciendo conciencia a las personas que todavía no están sensibilizadas, o que dependen de la minera para sobrevivir. La lucha contra el saqueo de las empresas, que no respetan ni escuchan las demandas de la población, se hace de forma pacífica.

La articulación con organizaciones sociales y otros territorios que resisten frente a empresas extractivas, es fundamental para fortalecer la defensa del territorio, la historia e identidad como pueblos, la lucha por el agua y la vida.

Asamblea Territorial Región Oriente, Asamblea Social y Popular. Casillas, 2 y 3 de octubre de 2017

Participantes discuten ruta política para la defensa de la identidad, la madre tierra y la vida.

Organización y articulación para enfrentar el despojo.